domingo, 7 de noviembre de 2010

Oroya.Enrique Bustamante y Ballivian.(1884-1937)

La sombra de las minas
se ha hecho fuego y movimiento

Rieles,fajas,elevadores,
hornos,cámaras de humo,canales de metal fundido,
y todo el mundo animado
del eje,la rueda,la palanca y el émbolo,
el fuego,el vapor y la electricidad´
girando,rodando,aspirando,incendiando y fundiendo
bajo la vigilancia de las chimeneas rascacielos
que,desconcertadas ante las cumbres andinas,
se estiran en una fracasada aspiración telescópica,
y como no pueden llegar a la altura
escupen al cielo
el asfixiante vaho sulfuroso
de sus entrñas ardientes.

El humo
pavona de amarillo azul,
calcina los troncos,los pastos,las peñas,
rasca las gargantas
y muerde los pulmones
con la disolvente acción de los sulfuros.

Las quebradas
los cerros,
el río,
los hombres,
todo se unimisma en el gran ritmo fundente de los hornos.

Realización del sueno yanqui
-mecánica,capitales,optimismo-
unida al despertar indígena,
viviendo a su compás acelerado,
siempre pronto el brazo en el manubrio
y el ojo avizor en el metal candente.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Labriego del Perú.Mario Florián.(1917-2002)

Labriego del Perú,pajita brava
en la peña eternal roja del tiempo;
¿por qué tu cruz inédita de mártir,
la explosión de tu sangre,tu lamento?

Ya que el maguey más alto no es medida
de la alta soledad de tu tristeza,
ya que el Ande no alcanza a tu sollozo:
¡vámonos de esta tierra!

Si la luna y el sol detienen las pupilas
sólo por ver las llagas de tu carne;
si la muerte derriba tus columnas:
¡vámonos de esta tierra!

Vámonos sin regreso
adonde estén el arbol,la majada;
el influjo terrígena,sagrado;
la belleza,el hogar,eldios,latierra.

Vámonos para siempre
sin adioses llagando los caminos;
como fugas sin huella,como galgas
¡vámonos sin destino!

Entonces hasta el labio que define
nuestro sabor de sangre,hasta las manos
que golpean,las voces como foetes
de violentos,la hambruna sin bocado,
nuestro dolor más triste que la quena,
nuestro caudal de lágrimas ardiendo:
¡cómo se enlutarán por nuestra ausencia!

Entonces hasta el cóndor y los muertos
y el lúcido rebaño de la hacienda
y la chacra y el agua y el arado
y la flor y la luz y la tiniebla
y la coca y la sangre y el espacio:
¡mucho nos llamarán con mucha pena!

Mas,no.Madre común es nuestra tierra...
Amor,soga.Raíz que nos sujeta.
¿Quién nos apartará?¡Como rastrojos
finaremos en ella!